

Cuantas veces tuve dos casas y no eran mías?. Tres hijos de sangre y otros por sangre criados en circunstancia. Puede que eso no tenga mayor mérito si hablamos de momentos. Tuve dos zapatos y ando descalzo por la vida, zoterrando con mi dibujo envidias que nadie me envidiaría. Anoche discutí con Rato P que las escaleras también sírven para subirlas y bajarlas al mismo tiempo. Aunque no lo conformé con un garabato girado, atiendo que las razones no conformen a nadie. luego meamos haciendo el pino, y nos fuimos a dormir.





























