miércoles, 30 de noviembre de 2011

INFLEXIONES SOBRE LA CRISIS DE LA VISITA







Antes de la madrugada comenzaron los golpes secos y estruendosos. Llegué al baño y encontré el tragaluz rajado en cuatro partes. Grité y volaron las siluetas de dos gaviotas peleándose por unos huesos de pollo. Sera que igual se querían, por eso que juntas como llegaron se fueron?. No grites más muchacho- me dijo el rato P-, que ya te haz quedado sin voz cantando las cuarenta a quien quiere pero no puede escuchar, y por más que siempre encuentre quien la oiga se trata de una historia fácil de repetir, no de conseguir. A ver si con tus dibujos cambias esa geta de tonto que te ha quedado ahora si, a falta de sorpresas.

2 comentarios:

  1. Anónimo10:31 p. m.

    gilipollas,a que te creistelo del crucero delamor pirata!!!!
    HERNAN y Cia.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo10:50 p. m.

    Si y no. Como las visitas, cambiarte de ropa todos los días para ser cualquiera, también.
    Valdi

    ResponderEliminar